Documentos sonoros   MP3 Mensual  |  Entrevistas |  Conferencias 
Críticas y articulos  Discos  |   Libros  |  DVD's  |  Investigación  |  Revistas
Galerías

Artístas  |  Espectáculos   |  Academias  |  Espacios Escénicos  |  Moda y Complementos

Inicio | JondoWeb Radio | Noticias | Foro Boletín   Actual |  Histórico | Suscripción 
Niño de Aurora


NIÑO DE AURORA

Cantaor

 

Niño de Aurora

 

Hijo y nieto de cantaores andaluces, este joven de 24 años comienza su carrera con la temprana edad de 5 años. Sería en una velada flamenca y de la mano del cantaor “Chato de Utera” y Eloy de Córdoba.

Posteriormente, dos años más tarde se lanzaría de lleno sobre losescenarios.
 
A la edad de 12 años ya actuaba de telonero para Carmen Linares y Paco Cortés y con 22 también lo haría para Miguel Poveda.

Ha actuado en festivales flamencos junto a grandes figuras entre los que cabe destacar a Calixto Sanchez, Miguel Poveda, Mariana Cornejo, Diego Clavel, Julián Estrada, Manuel Cuevas, Raúl Montesino, Arcángel, Potito, etc…

 



Niño de Aurora con Antonio Fernandez

PREMIOS OBTENIDOS

1995. 4º  PREMIO A NIVEL NACIONAL, PEÑA JOSÉ GALÁN
1998. 3º  PREMIO CIUDAD DE ALBAL (ALICANTE)
2002. 2º  PREMIO CIUDAD DE DÉNIA  (VALENCIA)
2003. 1º  PREMIO CIUDAD DE DÉNIA  (VALENCIA)
2006. 1º  PREMIO ASOCIACIÓN GITANA DE CASTELLÓN
2007. 1º  PREMIO  CONCURSO NACIONAL "D.JUAN VALDERRAMA" TORREDELCAMPO (Jaén)
2007. PREMIO  ESPECIAL  PARA CANTAORES JOVENES EN LAS MINAS (LA UNION) MURCIA

 

Contratación

Niño de la Aurora, primer cantaor castellonense en La Unión

Vicent Climent

LA UNIÓN (MURCIA).- El cantaor almazorense José Luis Villena “Niño de la Aurora”, participa estos días en el XLVII Festival Internacional del Cante de las Minas que cada año se celebra en el antiguo Mercado Público, reconvertido en Catedral del Cante, del municipio murciano de La Unión. “Soy el primer castellonense que llega a semifinales”, dice. Para ello ha tenido que superar la criba de las eliminatorias desarrolladas entre mayo y julio en 14 localidades de la geografía española tales como Torrevieja, Valdepeñas, Murcia o Burriana. De todos los artistas que se han presentado sólo subirán al escenario unionense 18 cantaores, 6 guitarristas y otros tantos bailaores que, respectivamente, se disputarán la Lámpara Minera, dotada con 12.000 euros; el Bordón Minero, con 4.500 y el Desplante, con 6.000.

José Luis se presenta a la cita que tiene lugar en una caseta pegada a la Catedral con su esposa y con Antonio Fernández, veterano tocaor que durante 32 años ha acompañado a los participantes en el certamen. Además, ha formado a artistas que consiguieron la máxima distinción, la Lámpara, entre las que han destacado su hija Encarnación y Mayte Martín. “Empezó a interesarme el flamenco porque mi padre lo ponía en casa a todas horas. A los 5 ó 6 años ya cantaba y pisé las tablas a los 9, junto al Chato de Utrera y Eloy de Córdoba, anunciándome ya como Niño de la Aurora, en referencia al nombre de mi madre”. Pronto comenzó a frecuentar en Castellón y alrededores los escasos lugares donde podía dar rienda suelta a su pasión: “Iba a la peña Luis de Córdoba de Almassora o a la Tertulia de la Plana de Vila-real. Allí nos juntábamos unos cuantos aficionados como Fabio Bustamante, su hijo Joaquín, Pepe Selma… Nos dejaban un rinconcito y echábamos nuestros cantecitos”.

Niño de Aurora con Antonio FernandezEl Niño le ha cantado a la bailaora Estefanía Ramírez, ha colaborado con el grupo Kalambre y, ya en solitario, ha acudido a varios concursos convocados en la Comunitat Valenciana, Santander o Andalucía. Recientemente ha ganado el de Torre del Campo (Jaén). La vida de artista -sobre todo si se quiere despuntar- y el trabajo son incompatibles y por ello “he dejado Porcelanosa, donde hacía labores de fontanero, para dedicarme en cuerpo y alma al flamenco”. Hace un año, poco más o menos, contactó con Antonio y “de tanto en tanto bajaba a La Unión para que me diese clases. Ahora llevo una semana en su casa preparando los cantes del concurso. Él toca y me rectifica los matices, se ajustan los tonos y aprendo cosas nuevas”. En estas circunstancias el tiempo no importa: “No miro las horas porque no siento que ensayar sea una obligación”. El maestro, apostilla: “Le enseño a mi modo de ser. Él tiene la voz y yo el cerebro. Estamos trabajando la minera, la cartagenera y la taranta, que son los palos que interpretará”. Cabe señalar en este punto que José Luis participó en la primera sesión que tuvo lugar el miércoles  8 y que la entrevista se realizó el pasado lunes. Hasta el sábado, no sabrá si es uno de los elegidos para la final. Para quitarle presión vuelve a sentenciar Antonio: “Llegar hasta aquí ya es un premio”. El discípulo tiene claro qué ha de pasar para alcanzar el objetivo: “Cuando piso las tablas siento mucho respeto pero pronto me relajo y me encuentro a gusto. Espero hacerlo lo mejor posible y, luego, Dios dirá...” No se mira en ninguna escuela, “cojo cosas de Mairena, de Vallejo, de la Niña de los Peines y, entre los de ahora, de Miguel Poveda o de Mayte Martín”. En cambio, entre los palos se inclina por la soleá y los cantes de Levante.

El joven cantaor anima a su maestro a que cuente algunas de sus aportaciones: “El tercio alto con que se remata la levantica se lo puse yo. Las innovaciones han de ser para que el cante gane, no para quitarle. La cantó mi hija Encarnación, pero para mí el mejor en estos estilos fue el Cojo de Málaga”. Artista de quinta generación, este alicantino comenzó cantando y asimilando de sus mayores. “Me quedé sin voz por casualidad. Un grupo de amigos estábamos tomando unas copas y decidimos alquilar un coche para acercarnos a una venta a tomar michirones (habas) y caracoles. El dueño nos dijo que no le quedaba pero le insistimos y nos sirvió el último caldo. Me lo tomé y me quemé la garganta de tanta guindilla como llevaba. Del hecho escribió una quintilla Enrique Hernández: “Por una sopa picante/ el cante perdió su voz/ más flamenca y más talante/ pero queda Pencho Cros/ que es su compadre en el cante”.

Para finalizar, relata con orgullo que estuvo 7 horas tocándole a Antonio Mairena: “Vino a La Unión con Paco de Lucía. Cuando acabó la actuación unos cuantos artistas nos fuimos a una peña ubicada en el Centro Parroquial. Paco desapareció y el hermano de Antonio me dijo que su hermano era muy delicado, que no lo acompañaba cualquiera al toque. Le toqué hasta que se hizo de día y hasta se arrancó bailando por bulerías”.



VOLVERRecursos  Contacto | Intercambio de enlaces | Webs de interes | Histórico | Aviso legal
JondoWeb