Miguel Hernández y el flamenco
José GELARDO NAVARRO
Agradecimientos: Antonio Albertus, MªAmparo Fernández Darós, José Gelardo Dueñas, Encarna Hidalgo, Aitor L. Larrabide, Francisco Martínez, José María Martínez, José Antonio Martínez Bernícola, Patricio Peñalver Ortega, Juan José Sánchez Balaguer, Juan Ramón Torregrosa.
INTRODUCCIÓN
La relación de Miguel Hernández con el flamenco no es de la misma dimensión y profundidad de la de otros escritores, poetas y músicos de su época. Pongamos el ejemplo de García Lorca y Manuel de Falla. No obstante un examen exhaustivo de su obra y de su biografía nos llevan a pensar que existió una buena relación flamenco-Miguel Hernández. Así, pues, de entre los numerosos ejemplos que certifican esta amistad, vamos a entresacar algunos pocos.
Vaya por delante una primera similitud entre el carácter del flamenco en relación con la vida y obra de Miguel Hernández, pues ambos fueron maltratados y durante algún tiempo olvidados. De todos es conocida la postergación del poeta y de sus escritos por razones que, de momento, no viene al caso explicitar. El flamenco, desde su nacimiento en el siglo XIX hasta bien entrado el siglo XX, sufrió también acoso, desprecio, olvido y derribo por parte de los papeles escritos (prensa, escritores, poetas…) y de la inteligencia en general. El flamenco representó para las élites culturales y de poder una especie de contracultura, el flamenco era otra música, otra estética, otra poesía…
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