“Sentires y Quereres” es una de las últimas muestras que tenemos de toque flamenco de color antiguo publicadas en el siglo XXI.

Antiguo en el sentido total de la palabra. Música de otros tiempos, vamos.
Pepe Haro, curtido guitarrista madrileño, nos propone ocho toques de una tímbrica, técnica y sabor netamente “sabiqueros”, “ricarderos” y demás apelativos que nos lleven a los grandes maestros de la primera mitad y años centrales del siglo pasado.
Estamos ante un disco además que denota claramente la faceta acompañante de su protagonista, puesto que la estructura de los temas se basa en falsetas del corte y la estética comentadas, muy proclives al toque para cantar y bailar.
Pepe Haro, lo que hace aquí es adornar estas falsetas, sobrias y flamencas pero pelín desfasadas, con elementos del conjunto flamenco actual: piano, percusiones, etc repasando la línea melódica o haciendo quizá un mayor énfasis en algunos elementos del contrapunto, pero para nada metiéndose en berenjenales mayores.
Es por tanto una música de guitarra flamenca más cercana a las propuestas de hace dos o tres generaciones de guitarristas, que a la que trajeron los últimos, y no tan últimos, maestros de la sonanta. Impresión que se acentúa si despojásemos del acompañamiento a la sonanta de Haro.
Para un guitarrista o aficionado enterado, esta guitarra, de buena y solvente técnica, se puede antojar previsible y hasta plana. Quizá adolezcamos en “Sentires y Quereres” de la impresión del debutante o artista con ímpetu de triunfo, de esa novedad que rompe los moldes y hace girar la mirada al lugar de donde vienen los sonidos.
Sólo podemos advertir ciertos guiños a la onda comercial o armónicamente novedosa en la bulería y rumba iniciales y en las alegrías finales.
En un correcto disco de guitarra, como es este, sin embargo podemos demandar para próximas entregas una mayor apuesta y riesgo por parte del guitarrista, entendiendo la actual competencia y nivel de la sonanta en nuestro país.
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